miércoles, 16 de noviembre de 2011

Una Escapada a Oporto

A mediados de marzo del año pasado unas amigas y yo hicimos una pequeña escapada a esta bonita ciudad. De vez en cuando viene bien huir de la rutina diaria y olvidarte de todo. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que paseando por una preciosa ciudad con amigas, disfrutando del paisaje, la cultura y la gastronomía que Oporto te ofrece? Estoy deseando repetir un viaje así, con lo que este año tenemos que repetir, ¿eh, chicas?
Lo cierto es que Oporto es perfecta para visitarla en un fin de semana y totalmente apta para bolsillos "low cost". Gracias a Ryanair pudimos descubrir esta joya portuguesa por el módico precio de unos 40€ ida y vuelta.
Salimos el sábado por la mañana bien temprano y a eso de las 9.30 (hora local) estábamos con nuestras maletas en mano, listas para descubrir la ciudad.

El metro llega al aeropuerto, con lo que en poco más de media hora estás en el centro de la ciudad. Nuestro hostal estaba en pleno casco viejo, con lo que la parada más que mejor nos venía era Trindade. De allí, fuimos andando hasta lo que iba a ser nuestro campamento base durante los próximos 2 días.


Oporto es una ciudad para recorrerla andando, disfrutando al máximo de sus estrechas callejuelas cargadas de historia y nostalgia, que por cierto son Patrimonio de la Humanidad. El aire de decadencia que invade la ciudad te transporta por completo a otra época. Parece como si el tiempo se hubiera detenido en algunas partes.
El hostal fue todo un acierto. Se llama Rivoli Cinema Hostel y estaba súper limpio. Sus instalaciones son modernas y hay habitaciones individuales, dobles o para 4 personas con baño compartido. El desayuno es bastante completo y además el hostal cuenta con un amplio salón donde poder relajarte y escuchar algo de música, conectarte a internet o ver una película. El personal es de lo más amable e incluso nos dio unos cuantos consejos sobre dónde comer, qué visitar y qué hacer.
Torre de los Clérigos, Oporto

Así que, tras dejar nuestras cosas en la habitación, nos dirigimos mapa en mano a disfrutar de los tesoros de esta pequeña gran ciudad. Oporto tiene muchas cuestas, con lo que lo mejor es que llevéis calzado cómodo para andar. Nosotras acabamos con agujetas de los largos paseos que nos dimos.

Una parada indispensable es la Iglesia de los Clérigos, construida entre 1735 y 1748 en estilo barroco. La iglesia cuenta con una torre que con sus 76 metros de altura, es la más alta de Portugal. Para subir a lo más alto deberéis subir los más de 200 escalones dan acceso a una privilegiada vista panorámica de Oporto. Una vez arriba, todo el esfuerzo habrá valido la pena porque podréis disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad. Aunque ¡ojo! si tenéis vértigo será mejor que no subáis, pues el mirador tiene una simple barandilla de piedra por la que cabe casi un adulto...

Oporto
Oporto
Librería Lello e Irmao, Oporto

Muy cerca de esta iglesia se encuentra la que está considerada como la librería más bella de Europa, la Librería Lello e Irmao. Un edificio de estilo neogótico construido en 1906 en cuyo interior multitud de detalles antiguos consiguen un ambiente capaz de transportaros cien años atrás.

Sus enormes estanterías de madera llenas de libros llegan hasta el techo y una preciosa escalera de madera labrada reina en el centro del local. La vidriera del techo proyecta luz natural. Con todo esto, no es difícil imaginar por qué se eligió como escenario para rodar varias escenas para la película Harry Potter.








Uno de los edificios religiosos más importantes de Oporto es la Catedral de la Sé. Fue construida en la parte más alta de la ciudad, en el barrio de Batalha, junto a las murallas que tiempo atrás protegieron la ciudad. El exterior del edificio tiene un aspecto de fortaleza con almenas.
Catedral de la Sé, Oporto
Interior de la Estación de San Bento, Oporto
Cercano a la Sé, se encuentra el popular barrio Do Barredo, donde podréis ver ropa tendida al sol, cientos de gatos ociosos y fachadas descascarilladas. La esencia de Oporto. Los lavaderos públicos están todavía en uso y mientras paseábamos por el barrio pudimos dar fe de ello. 
Cinnamon Tales
A poca distancia de la Catedral, está la Estación de tren de San Bento, construida a principios del Siglo IX sobre los restos del antiguo convento de San Bento del Ave María. Su fachada es bonita pero la verdadera joya se encuentra en su interior. Se trata de un hall decorado con más de 20.000 azulejos en los que se retrata la historia de Portugal.

A pocos metros de la estación se encuentra la Plaza de la Libertad, de la que sabe en uno de sus lados la Avenida de los Aliados, una calle llena de edificios modernistas de principio del siglo XX como el Ayuntamiento o algunos bancos.
En esta avenida hay un McDonalds que mantiene su peculiar decoración modernista. Merece la pena entrar, aunque sea sólo para echar un vistazo.
Mercado Do Bolhao, Oporto

Cerca de esta avenida se encuentra una de las zonas más populares: el Mercado do Bolhao, donde desde 1914 se vende carne, pescado, fruta, flores y muchos otros productos. En el interior de este inmenso y decadente edificio se conserva la esencia de Oporto.
Nosotras cuando llegamos ya estaban cerrando y tan sólo quedaban unos pocos puestos de flores artificiales y cestos de mimbre.


Cinnamon Tales
Aunque tenga un aspecto de dejadez absoluta y literalmente se caiga a trozos, este mercado es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y merece la pena visitarlo para poder disfrutar del ambiente de nostalgia que envuelve su patio central.
Subiendo en dirección contraria a la Torre de los Clérigos, se sitúa la Rua Catalina. Es una de las principales calles comerciales de la ciudad y donde podréis encontrar multitud de cafeterías donde descansar y tomar un café. Nosotras fuimos al Café Majestic, un elegante café de los años 20 que conserva la esencia de la Belle Epoque. Fue un lugar de reunión de importantes personajes de la época y aunque durante algún tiempo cayó en el abandono, fue recuperado y declarado patrimonio cultural. Como es bastante popular, los precios son bastante elevados, pero merece la pena aunque sea tomarse un café en sus bonitas sillas.
Otro punto indispensable que visitar es la Ribeira. Aunque sea sólo por pasear por la orilla del Duero bien merece la pena el viaje. A mí me pareció un lugar muy romántico, con ese aire de nostalgia que, en mi opinión, siempre tienen las ciudades con agua.
Una vez allí, nosotras tomamos un barco que nos hizo un recorrido a lo largo del río donde pudimos disfrutar de unas vistas diferentes de toda la ciudad. Si os hace buen tiempo, os  recomiendo encarecidamente que hagáis lo mismo y toméis un  crucero . Hay muchas compañías y el precio medio suele estar en los 10€. Si queréis, os puede dejar en la otra orilla del río donde se encuentra una razón más para visitar Oporto: sus bodegas. ¿Quién no conoce el famoso vino de Oporto?
Son muchas las bodegas que podéis visitar y normalmente se ofrecen tours combinados de 2 ó tres bodegas por unos 9€. Aunque no seáis unos grandes amantes de este tipo de vinos (oporto), merece la pena visitar al menos una de ellas.

La Ribeira, Oporto
En cuanto a las comidas, lo cierto es que aunque no lo planeamos así, fue un fin de semana de lo más gastronómico. Por el puerto, pudimos disfrutar de una caldereta de arroz con marisco que estaba exquisita. A pesar de ser un lugar bastante turístico, nos pareció muy correcta la relación calidad/precio. Además, como hizo buen tiempo, pudimos disfrutar de la comida en una de las terrazas que daban a las empedradas calles. Hay multitud de restaurantes por la Ribeira, nosotras simplemente escogimos uno al azar y acertamos. Es bastante famoso Chez Lapin, aunque al final no entramos.

Otro de los días fuimos a un restaurante que nos recomendaron en el hostal, Churrasqueira Papagaio. Comimos muy bien y por poco dinero. El pescado estaba delicioso (y soy muy exigente en este aspecto) y los postres también. Salimos todas encantadas con lo que os lo recomiendo totalmente. El ambiente es distendido, principalmente con gente jóven. Eso sí, no vimos ningún turista, lo cual en principio, siempre es una buena señal.
Cinnamon Tales
Ah, se me olvidaba! si vais a Oporto no podéis dejar de probar una Francesinha, una especie de sandwich relleno de todo lo que tienen en la cocina cubierto por una salsa de tomate. Aunque no se puede decir que sea una delicatesen, por lo menos hay que probar uno. Casi todas las cafeterías lo tienen en su menú pero es mejor que huyáis de las zonas turísticas y os adentréis en un barrio menos transitado, la calidad será mejor y el precio mucho más barato. Pero eso si, id con hambre porque llena bastante.

¿Y cómo no os iba a hablar de postres! :D Como en cuanto al dulce soy algo especial, el que más gustó fue la Baba de Camello, una especie de dulce de leche típico en todo Portugal y que a mí me pareció una auténtica delicia. Si tenéis oportunidad no dejéis de probarlo, es una bomba calórica pero está de muerte...

Por último, sólo me queda hablar del tema "shopping". En el hostal nos recomendaron un centro comercial con tiendas de jóvenes diseñadores que estaba cerca de la Iglesia do Carmo. Es conocido como CCB (Centro Comercial Bombarda) y se encuentra en la rua Miguel Bombarda. Allí podéis encontrar desde ropa hasta artículo de artesanía, pasando por un café cosmopolita y un restaurante orgánico. Nosotras comimos en este último. Tiene una terraza y si el tiempo lo permite, se puede comer fuera. Hay que coger primero el plato y elegir entre un menú fijo de un plato principal y postre. La verdad es que las raciones eran muy abundantes y estaba todo buenísimo. Es una buena elección para comer si estás por la zona de Carmo.

Además, si os gusta el arte, deberéis saber que esta rua donde está el CCB es una de las calles europeas con más galerías de arte y multiespacios vanguardistas por metro cuadrado.
Y bueno, esto es lo que nos dio tiempo a disfrutar en 48 horas, no está mal ¿no?. Volvimos todas a Madrid como nuevas habiendo disfrutado de un gran fin de semana. Os animo a todos a que vayáis, si es que no lo conocéis ya. Estoy segura de que os va a gustar tanto como a nosotras. Es una ciudad para descubrir y saborear al máximo con los 5 sentidos:
Vista: desde la Ribeira, ver el sol poniéndose sobre el Duero. 

Oído: el sonido del tranvía bajando por las empinadas cuestas.

Olfato: al entrar a las bodegas, el olor a madera vieja y vino de oporto.

Gusto: el sabor de un buen pescado a la brasa.

Tacto: el tacto frío de los azulejos azules que adornan las fachadas de la ciudad. Iglesia do Carmo, Oporto

4 comentarios:

  1. Toda una guía de Oporto que despierta ganas de ir ya!!!
    Un besote.
    http://nimisitas.blogspot.com

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  2. Muchas gracias a las dos! Me alegro de que os haya gustado. La verdad es que la ciudad nos pareció una delicia y la gente fue muy amable con nosotras. Muaks!

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  3. ¡¡Qué bien me viene esta entrada!! Ya he tomado nota de todo y no me pienso perder nada estos 4 días... Gracias Ysa!!! Muak!

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